El sueño se apodera de mí, día largo e intenso el de hoy. Aprovechado al máximo con mis pequeños, apurando las pocas horas y abrazándolos más aún si cabe para que no se olviden de mí, nunca. Sonrisas, ilusión y felicidad es todo lo que les debo. No sé como escaparé a partir del Lunes del mundo real, como de costumbre hago cuando entro por esa puerta que siempre me recibe con gritos, abrazos, juegos, fantasía y ¡un mágico etc!
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